Manifiesto sobre los Concursos

Manifiesto sobre la situación actual de los Concursos
Por la Junta Directiva de la ADG-FAD. 13/09/2006 17:05h GMT+1

Este documento manifiesta la posición de la Asociación de Directores de Arte y Diseñadores Gráficos ADG/FAD respecto a la convocatoria de concursos entre diseñadores. Cualquiera que esté de acuerdo puede citarlo o difundirlo citando su procedencia.

Concursos entre diseñadores: cómo hacerlos
La idea de celebrar un concurso entre diseñadores para encontrar una solución a un problema o resolver una necesidad concreta está muy extendida. La convocatoria hará que se plantee el problema (que se elabore un briefing), aportará una serie de resultados y esto permitirá al convocante escoger entre varias soluciones. En algunos casos, esto puede permitir que algún cliente contacte con algún diseñador que, de otra forma, no hubiera conocido. A veces también se plantea desde la misma convocatoria como un evento público que dará relevancia no tanto al diseñador como al convocante o al tema del concurso, como sería el caso de un concurso de carteles para una fiesta mayor donde la misma convocatoria participa del espíritu del acto, y donde no importa tanto el cartel resultante como el concurso en sí.

Existen dos tipos de concursos: aquellos abiertos a cualquier persona interesada en participar, en los que no se remunera la participación y sólo se premia al ganador, y los concursos en los que se convoca a un número restringido de diseñadores y en los que se paga por participar, aparte del premio que obtenga la propuesta ganadora.
En ADG/FAD estamos en contra de los concursos de la primera modalidad por una serie de razones que expondremos a continuación. Por lo que se refiere a los segundos, creemos que para convocarlos es necesario tener en cuenta unas determinadas condiciones, que consideramos mínimas, que también explicaremos.

¿Por qué no deben hacerse concursos abiertos entre diseñadores?
• En los concursos abiertos no acostumbra a haber contacto directo entre los convocantes y los participantes. Se publican unas bases y todo aquel que quiere participar se ajusta a unas condiciones técnicas sin más información. Esto puede llevar a malentendidos sobre la naturaleza del encargo o que no se pueda obtener información en detalle.
• Generalmente, en un concurso abierto participarán más diseñadores que en un concurso restringido. Pero una mayor participación no garantiza más calidad. A menudo sucede lo contrario: no participan muchos diseñadores profesionales.
• Un concurso abierto significa que muchas veces el convocante no se plantea a fondo el problema a resolver, cuáles son los requerimientos exactos, y omite explicaciones sobre el entorno de la problemática. Dado que no hay diálogo con los convocados y que habrá muchas soluciones a escoger, tendemos a creer que entre las soluciones presentadas al final “alguien dará en el clavo?.
• Muchas veces el convocante aprovecha el concurso para presentarse como un mecenas, como un promotor del diseño, ya que convoca a una numerosa participación, e incluso a veces realiza una exposición pública de los trabajos. Aunque no se hace con esta intención, está claro que esto no es promocionar el diseño, sino aprovecharse de él.
• Los concursos abiertos perpetúan la idea del diseño como una cosa meritoria, como si estas convocatorias fueran un concurso de talentos artísticos, en lugar de prestar atención al planteamiento del problema (que a menudo significa empezar a resolver parte del problema) y el proceso.
• En un concurso abierto entre diseñadores se hace trabajar a mucha gente sin remuneración alguna para obtener una sola solución que se paga, cosa que no se hace con otras profesiones. ¿Por qué los diseñadores tenemos que trabajar sin remuneración? ¿Por qué no lo hacen los abogados, por ejemplo?
• Tampoco sirve de mucho pedir “solamente un cierto nivel de presentación? como por ejemplo esbozos o unas ideas básicas. Es precisamente esta parte del proceso la más difícil de resolver, y generalmente la más importante.
Si bien es cierto que los concursos públicos podrían ser una buena oportunidad para que diseñadores jóvenes o no suficientemente conocidos se den a conocer, tenemos que pensar que ésta no puede ser la única fórmula para acceder al ámbito profesional. Desde ADG/FAD creemos que es responsabilidad de todo diseñador – estudiante, principiante o establecido– considerar si debe presentarse a un concurso en que no se retribuye su participación, sea restringido o no.
La alternativa a los concursos abiertos y no retribuidos son los concursos remunerados que, naturalmente, tienen que ser restringidos. En un concurso de este tipo no se hace trabajar a los diseñadores de forma gratuita, se les paga por sus propuestas, se lleven a cabo o no. Fácilmente estas propuestas, si son remuneradas, se elaborarán con más interés y no “probando a ver qué pasa? como sucede a menudo en un concurso abierto. También pasa a menudo que el convocante acostumbra a valorar más aquello que ha pagado, y esto se puede traducir en un juicio más atento.
Sea como sea, es imprescindible que todo concurso sea regido por unas bases que fijen las reglas del juego, que ayuden a definir el proyecto por parte de la entidad convocante y que protejan al profesional de posibles irregularidades.
Según ADG/FAD, las bases de un concurso de diseño deberían contemplar, como mínimo, los siguientes puntos:

Condiciones para los concursos restringidos
• Definición de un objetivo: el proyecto específico o el objeto a diseñar (por ejemplo un cartel, una marca, un embalaje, etc.)
• Definición de una finalidad: qué uso se dará de la pieza creada por el diseñador (por ejemplo comunicar un evento, promocionar una marca, etc.)
• Requisitos: explicación de las características del proyecto, aplicaciones, condiciones técnicas, etc.
• Definición de los participantes: a quién se convoca (si es un concurso abierto sólo a estudiantes, un concurso restringido a un listado de profesionales, etc.)
• Composición del jurado: el participante tiene derecho a saber quién juzgará su trabajo, cuál es su profesión y con qué criterio se valorará. Desde ADG/FAD recomendamos que como mínimo la mitad de los miembros del jurado sean diseñadores gráficos en activo, seleccionados expresamente para el concurso.
• Premios: debe concretarse el premio y si el hecho de de ser premiado comporta alguna obligación (por ejemplo participar en actos públicos, etc.)
• Derechos de autor: el convocante debe establecer de forma clara las condiciones de la adquisición de los derechos de explotación.

Junta directiva de ADG-FAD, Asociación de Diseñadores Gráficos y Directores
de Arte



3 comentarios
  1. klavika says: 2 diciembre 20064:05

    Mmmmmm… els concursos… Jajajajajajjajajajaajajaja!!!!!
    Els dissenyadors (en general, i estudiants) estan obsesionats amb guanyar concursos. PK? Doncs pk els reconeguin els mateixos dissenyadors. Kin sentit te? cap. EGO.
    Avui en dia només cal mirar el llibre dels Laus per donar-se compte que “qui paga mana”, pk hi ha cada trunyo ke fa por uuuuu.
    Segon. PK per participar en un concurs has de pagar?? no cal no? és un concurs o no? Pk els llibres de disseny són tan cars? ki els compra?
    ELS DISSENYADORS.JEJEJEJEEJ. ke trist, no? I potser akest ke surten en els llibres és creuen algú?? s’hauria d’ensenyar a les escoles ke se dissenyador és igual a ser fuster, per exemple.
    Akesta bombolla i dic BOMBOLLA en que viuen els dissenyadors gràfics algun, com jo mateix, he baixat i la realitat és una altre. Els artistes que és quedin a casa. A mi m’agraden els dissenyadors amb els peus al terra. Potser algun dissenyador gràfic pasarà a les enciclopèdies??
    Kuan t’adones ke el disseny no importa a la gent… és kuan comences a entendre el disseny. Amics…pensem…relfexionem…ens falta molt camí…a tots i a totes.
    Firmat un dissenyador amb experiència, o no.

  2. ••••• says: 7 diciembre 200613:47

    Esto de los concursos organizados por clientes se hace mucho en el mundo de la arquitectura, aunque también en el mundo del diseño. Por ejemplo, una empresa necesita una identidad nueva y la presenta a concurso, que es la manera de ver 4 ó 5 (o muchas más!) propuestas de distintos estudios, en lugar de propuestas de uno solo. Hay concursos remunerados (te pagan por diseñar una propuesta) lo cual encuentro totalmente lícito, pero hay otros que no, y es ahí donde está el tema… al final la calidad de diseño baja porque ya me dirás tu qué gracia tiene trabajar gratis y que encima ni siquiera salga elegido tu trabajo. Seguro que no le pones las mismas ganas. Además, muchos concursos están ya adjudicados incluso antes de que las propuestas se hayan presentado. En esta página hay mucha información sobre el tema (en inglés): NO!SPEC

    En cuanto a lo de los concursos entre diseñadores, es otra cosa muy distinta, y más a nivel nacional…

    Los artesanos también miran libros! ¿Por qué ha de ser triste que un diseñador compre libros de diseño? Yo disfruto viendo cómo trabaja otra gente, además de que es una fuente de inspiración constante y una manera de documentarse y de tomar referencias para otros proyectos. La verdad es que se pasan muchísimo con los precios, aunque supongo que hay algunos que son muy caros porque cuestan mucha pasta de producir. Hay libros que son verdaderos productos de artesanía. Creo que podría ser un buen post en el blog. ¿Cuáles son tus 5 mejores libros de diseño?

    El diseño gráfico ya está en las enciclopedias. Desde los egipcios, los romanos, los monjes medievales de los manuscritos iluminados, la biblia, los tipógrafos del siglo XVII y XVIII, a los artistas gráficos del Art Nouveau, los constructivistas, los dadaístas! De contemporáneos no sé si ya hay alguno de la era digital, pero seguro que si buscas Milton Glaser o alguno de estos aparece.

  3. El pequeño Nicolás says: 17 mayo 200711:11

    Valparaíso Zona Diseño ha traducido la postura del AIGA (American Institute of Graphic Arts) frente a los concursos. Se trata de una carta que los profesionales pueden enviar a los clientes que especulan con diseño.

    Estimado cliente:

    Nos hemos enterado que se encuentra en el proceso de elegir una firma de diseño para producir material de comunicación para su organización. Nos preocupa que su solicitud de propuestas incluya la solicitud de conceptos de diseño producidos de manera especulativa por parte de los profesionales que está considerando.

    Su enfoque compromete seriamente la calidad del trabajo que está solicitando y también viola un estándar ético muy antiguo del diseño gráfico como profesión en todo el mundo.

    La AIGA desaconseja de manera vehemente la práctica basada en la solicitud de diseños producidos y presentados de manera especulativa, como requisito para ser considerados dentro de un proyecto.

    Hay varias razones para asumir esta posición:

    1. Asegurar que el cliente reciba el trabajo más apropiado y responsable. Un diseño exitoso es el resultado de un proceso de colaboración entre el cliente y el diseñador, al desarrollar un sentido claro de los objetivos del cliente, su situación competitiva y sus necesidades. Los concursos o procesos especulativos de diseño dan como resultado una valoración superficial del problema y sólo pueden tener como resultado un diseño que será juzgado de manera igualmente superficial. El diseño crea valor para los clientes como resultado de un enfoque estratégico del diseñador al interpretar los problemas o necesidades del cliente y sólo al final de este proceso resulta un “diseño?. Los concursos de diseño especulativos o abiertos, basados en valoraciones superficiales de un problema no dan como resultado la mejor solución de diseño para el cliente.

    2. Los diseñadores profesionales y capaces no trabajan gratis. Siempre que haya diseñadores deseosos de crear diseños en respuesta a solicitudes abiertas de trabajo sin ninguna garantía de compensación, existe el riesgo de que el cliente relegue sus decisiones en aquellos con menos probabilidades de tener experiencia. Los diseñadores preparados, solicitados por sus clientes, trabajan de acuerdo con estándares propios de la profesión. Con frecuencia, la elección de un diseñador con poca experiencia tiene como resultado un cliente que en algún momento tenga que llamar a alguien más preparado para ejecutar algun proyecto. Y claro, este cambio tiene como consecuencia gastos adicionales que tienen un impacto en el retorno a la inversión en servicios de diseño.

    3. Solicitar trabajo gratis demuestra falta de consideración y respeto. Pedir trabajo a cambio de nada refleja falta de respeto por el valor del diseño adecuado, así como por los profesionales a quienes se les solicita. Este enfoque, por lo tanto, se refleja en sus prácticas y estándares personales y puede ser dañino para su reputación y la de de su negocio.

    Hay muy pocas profesiones en las que a los candidatos se les pide hacer un trabajo primero, y dejen al cliente elegir cuál pagar. Imagine la respuesta de una docena de abogados si se les pidiera un trabajo determinado, y usted luego escogiera cuál usar y cuál pagar. O pídale a varios odontólogos trabajar gratis hasta que usted decida cuál le gusta más. Sabemos que hay algunas profesiones creativas con estándares diferentes, como la publicidad y la arquitectura, en donde las cantidades manejadas son importantes y contínuas luego de elegir un proponente. En estos casos, usted no recibe un producto final (campaña o edificio) gratis como sí lo haría al recibir una solución de diseño.

    Hay una manera adecuada de explorar el trabajo de varios diseñadores. Una manera más efectiva y ética de solicitar trabajo es pedirles a los diseñadores el envío de muestras de trabajos previos junto con un documento acerca del enfoque que le darían a su proyecto. Así usted como cliente podría juzgar la calidad del trabajo de cada diseñador y su manera de pensar según sus intereses. Cuando escoja un diseñador, éste puede comenzar atrabajar en su proyecto diseñando soluciones estratégicas adecuadas a su criterio, contrato de por medio, sin tener que trabajar gratis de manera especulativa.

    Si desea que trabajemos con usted en el desarrollo de un proceso que lo beneficiará al máximo y mantendrá los altos estándares que esperamos de usted y su negocio, por favor no dude en ponerse en contacto con nosotros. Hay muchos diseñadores en capacidad de darle soluciones que excederán en mucho sus expectativas de acuerdo con presupuestos y tiempos razonables. Al final, este enfoque le asegurará un proceso más efectivo, profesional y rentable para todos los interesados.

    Apreciamos mucho su consideración de estas razones.

    Cordialmente,

    [Nombre], AIGA

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